sábado, 11 de octubre de 2014

Ávila: la gran muralla de santidad (Primera Parte).






Ya que el próximo 15 de Octubre es día de Santa Teresa de Jesús, quisiera hablar de mi maravilloso viaje a Ávila. 


Comienzo exponiendo mi gran cariño por esta inigualable mujer,  esposa de Cristo, quien tuvo el celo de escucharlo, reformando así gallardamente el  Carmelo.

Doctora de la iglesia,  santa, mística, mujer española del Siglo de Oro. Cualquier descripción queda corta para la magnánima Teresa que supo dar TODO a Cristo.

Dicho sea de paso, cuando recibí el sacramento de la Confirmación, hace tres años, el  P. JavierMC durante la preparación me dijo que escogiera a alguna santa que me acompañara durante mi nuevo caminar por la madurez cristiana.  Al empezar a rezar y a buscar,  vi providencialmente una serie de 8 capítulos llamada “Teresa de Jesús”, de la rtve, por lo que cuando me preguntaron por cuál santa me decidiría, no dudé en elegir como madrina de confirmación a la gran Santa Teresa de Jesús. Poniendome así el Obispo, como nombre de confirmación "Mariana Teresa". 

Serie de la TVE. 
 Sin duda era una mujer de mucho carácter,  fundó en vida diecisiete conventos de Carmelitas Descalzas por toda España, hoy en día hay más de mil en todo el mundo. Teresa, trabajando desde albañil hasta arquitecta, complació a su Amado poniendo a sus monjas reformadas dentro de éstas sus “palomeras”.

Por eso quise que Santa Teresa de Jesús fuese mi madrina, para que también me ayudara a moldear y dominar ese carácter apasionado que Dios me dio. Quién mejor para acompañar por el sendero hacia la santidad que un coloso que dominó ya los defectos que hacen cojear a uno, y aquellos vicios y desperfectos que hacen apretar el zapato.

Al llegar a Madrid, uno de mis grandes deseos era visitar Ávila, por lo que no dudé comprar el pasaje y disponerme desde a primera hora en el tren de Cercanías.

Al llegar a Ávila, hacía bastante viento y para mi sorpresa hacía frío aunque estábamos ya entrados en verano.  Caminé hasta la plaza de Santa Teresa de Jesús, donde pude contemplar un gran pináculo con su figura en la punta, la iglesia románica (1100 d.C) de San Pedro y por supuesto, la singular muralla medieval que rodea a la ciudad.

Plaza Santa Teresa. Al fondo la Iglesia de San Pedro.
Izq. Se aprecia el pináculo coronado con la Santa doctora. 
Siempre trato de subirme al techo de las catedrales o monumentos de las ciudades que visitaba. Por lo que Ávila no era excepción, así recorrí toda la muralla contemplando las grandes piedras que fueron en su momento barreras contra los ataques de los musulmanes.

Santa Teresa y su hermano Rodrigo siendo sorprendidos
por su tio justo antes de dejar Ávila. 
Antes del viaje ya había leído cuestiones históricas de la ciudad, de la muralla y algunos otros aspectos importantes. Por lo que una vez arriba de la muralla, me dieron un audio guía que decía lo mismo que había leído. Tras mi enfado, tuve el chispazo de sacar el móvil y buscar una buena biografía en audio de mi santa favorita, imaginándome a lo largo de la muralla  cómo debió ser cuando Teresa y Rodrigo trataron de escapar (ambos de tierna edad) hacia las tierras musulmanas para ser mártires de Cristo, muriendo por su fe. Finalmente su tío los encuentra y los regresa a su casa.




También desde la muralla se lograba ver muchas iglesias, así como el convento de la Encarnación, donde Teresa ingresó por primera vez a los 23 años y del cual años más tarde sería Priora.




Con cuanto fervor se recorren esos caminos de piedra desde lo alto de la ciudad, pensando que una mística había impregnado con su aroma de santidad. ¡Cuánto tenía para aprovechar!, apenas estaba empezando mi día en Ávila y todavía me hacía falta recorrer hasta el último recoveco donde mi santa madrina había vivido sumergida por amor a Cristo.







Comparto con mucho gusto los audios con los que saqué tanto provecho en la muralla:







 






1 comentario: